domingo, octubre 21, 2007

Mallorca, ecstasy & lotion (1 de 3)



Las vacaciones siempre son guays, básicamente porque no trabajas, pero para mí una semana en Mallorca ha sido especialmente significativa, porque por primera vez en tres años se puede apreciar una ligera diferencia de color entre mi espalda y mi culo.
Llegué a Palma y nada más salir del avión me encontré con Tron disfrazado de walkie-talkie que me decía “¡Ey, qué pasa!”. Resulta que trabaja en el aeropuerto y ya me había dicho que vendría a decir hola cuando aterrizara, pero no me esperaba que viniera hasta la misma puerta del avión. Nos saludamos y entre abrazo y abrazo él cogía el walkie-talkie e iba diciendo cosas como "Correcto, tres cuatro siete listo y cerrado" y yo me preguntaba cuánto le deben pagar por decirle tonterías a una caja con antena.
Después cuando llegué a la Terminal me encontré a la Barbarella, otra mallorquina colega de Londres. Y es que esta es la gracia, que entre ella y Tron me estuvieron paseando por toda la isla. Me gustaría decir que, gracias a su íntimo conocimiento de Mallorca, me llevaron a rincones paradisíacos escondidos y exclusivos, pero en vista de que la frase más repetida por Tron fue “¡Hostia qué bonito, tendría que haber venido antes!", me parece que esta no fue la razón. De todos modos no hacía falta, porque aquello está lleno de paisajes de película, y entre esto y viejos amigos (Amparo también vino des de Alcorcón) el viaje fue memorable.
Tron se pasó la semana explotando la vertiente dominguera de Amparo e intentando convencerla de las cosas más estúpidas. Todo empezó cuando paseando por la playa encontró un trozo de plástico de aquellos que aguantan un pack de seis coca colas juntas y dijo “Mira Amparo, esto es un utensilio de pesca tradicional mallorquina”, a lo que ella respondió “Ay, ¡qué interesante!”. Lo que pasa es que Tron se emocionó con su éxito inicial y al cabo de un rato señaló una bolsa de plástico que flotaba en el agua y le dijo “Ves, y esto es un pez bolsa, que es lo que se pesca con lo que te he enseñado antes”. La primera reacción de Amparo fue preguntar excitada donde estaba el pez ese, hasta que vio la bolsa y se cagó en Tron. A partir de ese momento cada vez que Tron se encontraba alguna cosa decía que era un tipo de pez, como por ejemplo el pez cuña (que era eso, un trozo de madera con forma de cuña), que según Tron era el estado larvario del pez bolsa. La incredulidad de Amparo fue aumentando gradualmente hasta que optó por asumir que todo lo que decíamos era mentira, y entonces para ver qué nos inventábamos nos preguntó “A ver, y ¿esto que es?”. Era un hueso de calamar y se lo dijimos y ella nos miró y nos dijo que no era tonta, que los calamares no tienen huesos. Supongo que el hecho de que yo añadiera que era el órgano que los calamares usaban para producir la leche de soja, del latín sojantum que quiere decir calamar, no ayudó a que nos tomara en serio. Pero la cuestión es que si que era un hueso de calamar. Le intentamos explicar que los calamares no son redondas rebozadas que nadan por el mar, pero no hubo manera.
A parte de intentar instruir a Amparo, el viaje nos sirvió para descubrir componentes esenciales de la vida político-socio-cultural de Mallorca. Por ejemplo, Tron nos hizo una pequeña demostración de la sabiduría popular autóctona sobre los posibles usos alternativos del azúcar de las ensaimadas aplicado al ámbito de los estimulantes de vía nasal.


Descubrimos que los municipales de Mallorca luchan activamente por el reconocimiento de los derechos de la comunidad homosexual vistiendo orgullosamente los coches de patrulla con los colores de la rainbow.


Comprobamos que en la bonita villa de Deià la propiedad privada va más allá de la muerte y que mejor dejarlo bien claro, no sea que a alguien se le pase por la cabeza chorizarte la lápida mientras descansas.


Y también que hay gente que después de muerta decide cambiarse el nombre y la fecha de nacimiento.
(Y Amparo, que dice que el català és fàcil, nos preguntó que “¿por qué en la lápida dice que descansa en Pau si está enterrado en Deià?”).


Y en Soller y en Palma se ve que aún tienen afición a la ornitología y tienen monumentos a cosas.



Mallorca, ecstasy & lotion (2 de 3)
Mallorca, ecstasy & lotion (3 de 3)
Mallorca, ecstasy & lotion (Las historias de Tron)

2 comentarios:

Celia dijo...

ese es el tipo que salvo a una mujer de ser violada y que el día que fue a testificar nisiquiera se acordaba de nada?

Flanagan dijo...

Bueno, de algo se acordaba, pero no era questión de contarle al jurado que la chica estaba muy bién dotada.